Impulsan salud animal en región Mixteca de Puebla

Salud animal

En la comunidad de Xochitlán Todos Santos, en la región Mixteca de Puebla, estudiantes y docentes de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM realizaron una Jornada de Salud y Bienestar Animal, con el objetivo de atender a animales de trabajo y fortalecer el conocimiento en torno al cuidado de especies que son clave en la vida cotidiana de muchas familias rurales.

Esta jornada se enfocó especialmente en equinos como burros, mulas y caballos que, en estas regiones, son fundamentales para el transporte, el acarreo de agua, las tareas agrícolas y otras labores productivas. Más allá de los servicios médicos ofrecidos, como desparasitaciones, vitaminaciones y revisiones generales, la actividad tuvo un enfoque integral: se brindó orientación a los dueños sobre prácticas responsables de manejo, alimentación, higiene y atención veterinaria preventiva.

De acuerdo con Mariano Hernández Gil, secretario de Vinculación y Proyectos Especiales de la FMVZ, este tipo de actividades buscan más que curar. “Venimos a entender el contexto en el que viven y trabajan estos animales, no solo a aplicar tratamientos”, explicó. Esa comprensión del entorno es esencial para proponer soluciones que se adapten a la realidad de cada comunidad.

Para los estudiantes, el aprendizaje es igualmente valioso. Participar en estas jornadas representa una oportunidad de formación práctica, en contacto directo con los animales y las personas que dependen de ellos. Sofía Valdez, alumna de décimo semestre, destacó la experiencia de evaluar el estado físico de una mula como una herramienta para entender cómo el bienestar animal se traduce en eficiencia y salud dentro de los sistemas de producción rural.

La iniciativa se ha extendido a distintas regiones del país. Además de Puebla, se han realizado actividades similares en comunidades de Querétaro, Estado de México, Veracruz y la Ciudad de México. En todos los casos, la UNAM busca combinar el conocimiento técnico con un compromiso social tangible, llevando servicios veterinarios a lugares donde pocas veces llegan y fomentando prácticas sustentables en el cuidado de los animales.

Estas jornadas no solo benefician a los animales, sino que también tienen un impacto directo en las familias. Como explicó don José Luis González Merino, habitante de Xochitlán, los animales de trabajo son parte de su vida diaria y de su entorno familiar. “Aquí los animales no son sólo herramientas de trabajo, son parte de la familia”, afirmó.

El proyecto forma parte de una visión más amplia de bienestar integral que reconoce la interdependencia entre la salud animal, la salud humana y el medio ambiente.

 

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