¡Atención! La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas guías globales sobre el uso de medicamentos basados en GLP-1 para el tratamiento de la obesidad, estableciendo por primera vez criterios internacionales para su utilización.
Pero seguramente te preguntarás qué es el GLP-1, pues resulta que se trata de una hormona natural del organismo que ayuda a regular el azúcar en la sangre, la liberación de insulina, el control del apetito, la sensación de saciedad y el ritmo de vaciamiento del estómago.
Los fármacos basados en GLP-1 imitan esta hormona y han demostrado ser eficaces tanto para controlar la glucosa en personas con diabetes tipo 2 como para favorecer la pérdida de peso en personas con obesidad.
En sus nuevas recomendaciones, la OMS señala que estas terapias deben utilizarse únicamente en adultos con un índice de masa corporal igual o superior a 30, y siempre dentro de un tratamiento integral que incluya alimentación balanceada, actividad física regular y seguimiento médico a largo plazo.
El organismo subraya que estos medicamentos no representan una solución aislada, sino un complemento dentro de una estrategia continua de salud.
La OMS advierte que el acceso a las terapias con GLP-1 sigue siendo muy limitado a nivel global a pesar de su eficacia.
El alto costo, la disponibilidad restringida y las desigualdades en los sistemas de salud impiden que millones de personas puedan acceder a estos tratamientos, lo que profundiza la brecha entre quienes pueden recibir atención especializada y quienes enfrentan la obesidad sin apoyo médico adecuado.
La OMS llamó a gobiernos, instituciones sanitarias y farmacéuticas a establecer mecanismos que amplíen el acceso, garanticen una distribución equitativa y fortalezcan las políticas de prevención.
De acuerdo con el organismo, la obesidad continúa siendo uno de los desafíos más urgentes de salud pública y su atención exige soluciones integrales, sostenidas y accesibles para toda la población. Actualmente hay 890 que padecen obesidad en el mundo.

