La leyenda de la estatua de Cantinflas

Estatua de Cantinflas

Frente al Hospital Álvaro Obregón en la colonia Roma, se encuentra la estatua del famoso comediante mexicano Mario Moreno “Cantinflas” que lleva descansando desde el 2001.

La estatua de Cantinflas es un homenaje luego de que donó monetariamente para la apertura del hospital. Además, una de las placas que se encuentra fuera del hospital refiere a la Asociación Nacional de Actores (ANDA), un grupo que fue consolidado y liderado por el famoso comediante de 1940 a 1950. ANDA es una organización para respaldar los derechos laborales de los actores, como salario digno y mejoras en condiciones laborales.

Esta estatua tiene una leyenda particular entre vecinos y trabajadores del hospital. Se cuenta que si se gira la estatua y se deja estática volteando a ver al edificio, llegarán muchos pacientes en estado grave a urgencias y traumatología; existe otra versión que cuenta que en las noches se mueve sola.

A pesar de ser una superstición, algunos enfermeros y doctores son creyentes de este mito, y se llegan a molestar cuando alguien la gira, mientras que hay personas que creen que es una coincidencia o no sabían sobre las historias.

Román, es un enfermero que lleva trabajando tres años en el hospital, relató que sus colegas con más tiempo de laborar ahí le contaron la historia, y que después de eso, en la salida de guardia, el y sus compañeros le jugaban la broma a los que entraban al siguiente turno y volteaban la estatua para que mirara hacia el edificio.

Otros trabajadores ahí, policías y servicio de Valet Parking, enfermeros y vecinos de la zona, no estaban enterados de la leyenda o que era rotatoria o tuvieron una postura neutra.

Lo que sí es verdad, es que la estatua sola se regresa a su posición original, no porque sea mágica, sino que la calle en el transcurso de los años se ha hundido lentamente, y el peso de la estatua hace que por sí misma vuelva a voltear hacia la calle.

Además, esto cumple con el propósito inicial de la estatua. Cuando se montó, fue puesta ahí para recibir a todos los pacientes, y se hizo movible para que todos pudieran ser vistos por Cantinflas de camino al hospital localizado en Álvaro Obregón de la colonia Roma.

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