¿Por qué existe la crisis de los 20?

¿Por qué existe la crisis de los 20?

Si eres joven, seguro te has encontrado diciendo “no sé qué quiero hacer con mi vida”, “no estoy donde pensé que estaría” o “siento que no encajo en ningún lado”, pues déjame te cuento que no eres el único, aquí te explico por qué existe la crisis de los 20 años.

Hace algunos años, los veinte eran motivo de esperanza, de libertad y de nuevos comienzos, pero ahora, para muchos jóvenes, se han convertido en un laberinto de ansiedad, frustración y desencanto. Un reciente artículo de la revista científica PLOS One describe cómo este grupode edad (entre los 12 y los 24 años) es hoy el más insatisfecho del planeta.

Más que una etapa, un malestar colectivo

Este estudio, que abarca 44 países, revela que ya no existe un tramo de vida más feliz que la juventud, debido a que la “curva de la felicidad”, que mostraba niveles altos en la juventud, actualmente está en declive en personas de mediana edad y una recuperación posterior, se está desdibujando.

La coexistencia de múltiples crisis como la económica, laboral y social, logran que las expectativas idealizadas con las que crecieron muchos no coincidan con la realidad. Por ejemplo, actualmente vivimos en un mundo donde las oportunidades laborales son precarias, el alza del costo de vida es insostenible y el difícil acceso a la vivienda y la inestabilidad hacen que soñar un “proyecto de vida seguro” sea cada vez más inalcanzable.

La tecnología como aliado y enemigo

Este artículo es relevante ya que señala uno de los factores más visibles para esta crisis de los 20: el impacto de los smartphones y las redes sociales.

Y es que sí, el uso temprano y excesivo de estas tecnologías ha cambiado la forma en quesocializamos y nos percibirnos a nosotros mismos, ya que existe la comparación frecuente, el algoritmo que premia lo extremo, la hiperestimulación constante… todo aquello que contribuye a una generación atrapada entre el “estar conectado” y el aislamiento emocional.

Además, uno de los factores más importantes del bienestar, como es el sueño, se ha vuelto esquivo. Por ejemplo, en España, la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, compartió en 2024 que más del 80 % de los jóvenes entre 18 y 34 años reportó padecer algún síntoma de insomnio, y una porción significativa cumplía con criterios para que ese insomnio fueracrónico.

Ser joven e hiperconciente

Otra razón para que los jóvenes se sientan así, es cómo perciben el mundo que les tocará habitar, por ejemplo, saben de cambio climático, desigualdad, crisis políticas. Esta conciencia rápida de múltiples agendas globales se acompaña de una sensación de impotencia frente a estructuras sociales que parecen no responder.

Asimismo, la falta de recursos reales de salud mental (en muchos países) agrava la situación. Este malestar no es sólo individual, sino estructural, ya que los jóvenes necesitan acompañamiento, espacios de atención profesional, estrategias colectivas para construir sentido y pertenencia.

¿Qué hacer?

Aquí te comparto algunas rutas que, según los especialistas, podemos implementar como sociedad para intentar aliviar o prevenir esta crisis juvenil:

● Fortalecer los servicios de salud mental (más accesibles, cercanos).
● Regular el uso temprano de pantallas en niños y adolescentes.
● Fomentar el tejido social real, no solo “likes” virtuales, sino vínculos presenciales de calidad.
● Promover narrativas más realistas sobre el éxito, es decir, menos “triunfo fácil”, más reconocimiento del esfuerzo y la incertidumbre.

Lo que está claro es que esta crisis de personas de 20 años no es una moda pasajera ni un capricho generacional, más bien es el reflejo de mundos que cambian rápido donde los jóvenes, principalmente, no tienen herramientas suficientes para adaptarse. Ignorar el malestar juvenil es condenar el futuro.

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