‘Y Tu Mamá También’ es una radiografía brutal

‘Y Tu Mamá También’ es una radiografía brutal de la adolescencia masculina, una que se muestra sin filtros, sin redención y sin temor a retratar la crudeza del deseo, la amistad y la desigualdad social.

Alfonso Cuarón, junto a su hermano Carlos, construye en esta película un retrato incómodo pero honesto de dos jóvenes mexicanos —Julio y Tenoch— en un viaje que empieza como una escapatoria sexual y termina como un despertar emocional que ninguno de ellos estaba buscando.

La cinta se sostiene en tres pilares fundamentales: el guion cargado de realismo, la dirección sutil pero contundente, y la narración omnisciente que funciona como un espejo silencioso de las contradicciones de sus personajes.

Gael García Bernal (Julio Zapata) y Diego Luna (Tenoch Iturbide) interpretan a dos adolescentes en pleno estallido hormonal, cuya masculinidad se pone en juego frente a la presencia magnética de Luisa (Maribel Verdú), quien no sólo desestabiliza su dinámica, sino que revela lo frágil que es el mundo que creen conocer.

Lo más poderoso del film es cómo habla del México de fondo sin convertirlo en protagonista: la voz en off, casi documental, nos recuerda que mientras ellos juegan a descubrirse, el país se desmorona detrás de ellos. Hay asesinatos, pobreza, migración, violencia. Todo eso ocurre mientras Julio y Tenoch fingen que la vida es una carretera vacía hacia una playa que quizá ni existe.

‘Y Tu Mamá También’ es una radiografía brutal de la adolescencia masculina porque no embellece nada, muestra la realidad cruda  y sin miramientos. No hay lecciones dulces ni cierres felices, solo la inevitable pérdida de la inocencia. En su honestidad descarnada, se convierte en una de las películas mexicanas más importantes del siglo XXI, una que mira de frente y sin vergüenza a los rincones más íntimos del deseo y la clase.

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