Durante una visita al corazón de la investigación en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), tuve la oportunidad de conocer dos instalaciones científicas de gran relevancia: el Laboratorio Nacional de Espectrometría de Masas con Aceleradores (LEMA) y el Laboratorio Nacional de Ciencias para la Investigación y la Conservación del Patrimonio Cultural (LANCIC). Ambas instituciones destacan por su contribución al avance del conocimiento y la preservación del patrimonio cultural mexicano.
LEMA: Tecnología de vanguardia para la investigación científica
El LEMA, ubicado en el Instituto de Física de la UNAM, es un laboratorio único en México y Latinoamérica. Fue creado como resultado de una iniciativa conjunta entre la UNAM y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), actualmente llamado Secretaría de Ciencia, Humanidades,Tecnología e Innovación. Su principal herramienta es la espectrometría de masas con aceleradores, una técnica altamente sensible que permite detectar radioisótopos (formas inestables de un elemento que emite radiación) en cantidades extremadamente pequeñas. Esta capacidad es esencial para investigar en diversas disciplinas, incluyendo la arqueología, la geología y la biología, ya que permite analizar muestras como restos fósiles y determinar su edad con gran precisión.

El LEMA no solo se dedica a la investigación científica básica y aplicada, sino que también colabora con instituciones nacionales e internacionales en proyectos de la datación de objetos antuguos, y participa activamente en la formación de recursos humanos especializados. Su infraestructura y experiencia lo posicionan como un referente en el ámbito de la espectrometría de masas con aceleradores.
LANCIC: Interdisciplinariedad al servicio del patrimonio cultural
El LANCIC es un laboratorio nacional que opera bajo un modelo “sin paredes”, integrando recursos y expertos de diversas instituciones, incluyendo los Institutos de Física, Química e Investigaciones Estéticas de la UNAM, así como el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares y el Centro de Investigaciones en Corrosión de la Universidad Autónoma de Campeche. Su misión es contribuir al análisis, diagnóstico y conservación de bienes que forman parte del patrimonio cultural de México.
Una de las características distintivas del LANCIC es su enfoque multidisciplinario, que combina las ciencias duras y las humanidades. Utiliza tecnologías de vanguardia, incluyendo equipos portátiles para análisis no invasivos in situ, lo que permite estudiar objetos culturales sin dañarlos, como espacios arqueologicos o lugares sagrados para los habitantes. Además, desarrolla protocolos y estrategias adaptadas a las características específicas de los materiales que componen el patrimonio cultural.

El laboratorio también se involucra en la formación de recursos humanos de alto nivel y en la creación de bases de datos que integran información sobre colecciones culturales. Su visión es consolidarse como un referente en la investigación y conservación del patrimonio cultural, abordando una diversidad de objetos y materiales que abarcan desde el periodo prehispánico hasta el arte contemporáneo.
La visita al corazón de la investigación en la UNAM al LEMA y al LANCIC fue una experiencia enriquecedora que permitió apreciar cómo la UNAM lidera iniciativas científicas y culturales de gran impacto. Ambos laboratorios ejemplifican el compromiso de la universidad con la investigación de frontera y la preservación del patrimonio cultural, destacando la importancia de la colaboración interdisciplinaria y el uso de tecnologías avanzadas en la generación de conocimiento y la conservación de la historia y cultura de México.

