Toque de queda en el centro de Los Ángeles

El martes 10 de junio de 2025, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, decretó un toque de queda en el centro de Los Ángeles como respuesta urgente al aumento de violencia y vandalismo que han acompañado las manifestaciones contra los operativos migratorios llevados a cabo por ICE. El horario establecido comprende desde las 8:00 p.m. hasta las 6:00 a.m. del día siguiente, y la restricción abarca una porción aproximada de una milla cuadrada delimitada por las autopistas 5, 110 y 10, justo en el corazón del downtown

El epicentro de las protestas se localiza alrededor del Metropolitan Detention Center, cerca de la esquina de Alameda y la autopista 101, donde los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden se han intensificado desde principios de mes. La gota que colmó el vaso fue el vandalismo reportado la noche anterior: 23 negocios destruidos, vehículos incendiados y grafitis con mensajes contundentes. Ante esa escalada, Bass determinó que “el toque de queda en el centro de Los Ángeles es necesario para proteger vidas y propiedades”, según declaraciones apoyadas por el jefe de policía Jim McDonnell.

La alcaldesa declaró también un estado de emergencia local, permitiendo así un despliegue robusto de fuerzas de seguridad: la policía de Los Ángeles, el sheriff del condado, la Patrulla de Carreteras de California, el Departamento de Seguridad Nacional, y un contingente militar que incluye 2 100 miembros de la Guardia Nacional estatal y 700 marines federales. Esta contundente respuesta fue coordinada en medio de un pulso tenso entre el gobierno federal y el estatal, ya que el gobernador Gavin Newsom denunció la movilización de tropas sin su autorización como un “abuso flagrante de poder”.

Desde el inicio de las protestas, el número de detenidos ha escalado constantemente: 26 arrestados el sábado 7, 40 el domingo, 114 el lunes y casi 200 el martes, sólo por infracciones relacionadas con las protestas y el toque de queda. Las autoridades han enfatizado que aquellos que no vivan ni trabajen en el área, y que sean sorprendidos dentro del perímetro durante el toque de queda, serán arrestados.

Aunque las manifestaciones comenzaron como una respuesta espontánea a las redadas contra migrantes, se han viralizado por recuerdos a protestas de años anteriores y tensiones preexistentes por la política migratoria. A nivel nacional, la reacción del presidente Trump fue calificada por él mismo de “animales” a los manifestantes, justificando el envío de miles de efectivos.

Como remate, Bass ha subrayado que la medida no busca criminalizar la protesta pacífica, sino restaurar el orden en una zona concentrada del centro. “El toque de queda en el centro de Los Ángeles ayudará a restaurar la tranquilidad y prepararnos para eventos venideros, como el Mundial de 2026”, manifestó. 

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