Nueva era de la reumatología: contra las enfermedades

En México, alrededor del 10 % de la población padece alguna enfermedad reumática, entre ellas, la artritis reumatoide, que afecta a 1.6 % de los mexicanos, según informes de 2022  del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), la nueva era de la reumatología busca detectar y frenar esto de una manera más inmediata y temprana. 

Las más de 200 patologías en las que se dividen las enfermedades reumáticas no sólo dañan las articulaciones: también pueden afectar músculos, vasos sanguíneos, piel y órganos vitales, reduciendo de manera drástica la calidad de vida,  de acuerdo con el artículo “Presente y futuro de las enfermedades reumáticas en Iberoamérica. ¿Estamos preparados para hacerles frente?”, publicado en la revista Reumatología Clínica en 2011.

Durante años, la atención médica se centró en aliviar el dolor, pero hoy la reumatología impulsa un cambio de paradigma: detectar la inflamación desde las primeras etapas y frenarla antes de que cause daño irreversible. Según el reumatólogo Álvaro García Martos, del Hospital Universitario del Tajo (Madrid), “controlar la inflamación es la clave para cambiar la historia natural de estas enfermedades”.

El nuevo enfoque apuesta por un diagnóstico anticipado, tratamientos continuos y la referencia temprana, es decir, lograr que la enfermedad quede inactiva. Esto resulta esencial en México, donde las enfermedades reumáticas son una de las principales causas de invalidez y pérdida laboral, según el último informe dado en el artículo “Perfil epidemiológico de la artritis reumatoide” publicado en la revista Revista Médica del IMSS en 2023.

MAYOCLINIC (11/06/2025)



Las consecuencias no son sólo físicas, la inflamación crónica puede incrementar el riesgo cardiovascular, causar osteoporosis y afectar el estado anímico. “El cuerpo se vuelve un meteorólogo impredecible”, describe la psiquiatra Rosa Molina, del Hospital Clínico San Carlos, al hablar del impacto psicológico de vivir con dolor constante.

Pacientes y especialistas coinciden en que vivir sin dolor no significa ignorar la enfermedad, sino recuperar autonomía y bienestar. Detectar los síntomas a tiempo: dolor, rigidez matutina o inflamación articular, esto puede marcar la diferencia. La clave está en no normalizar el dolor: buscar atención temprana puede cambiar el curso de la enfermedad y devolver la esperanza de una vida sin dolor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *