En un ambiente político marcado por diferencias, esta ocasión fue singular: todas las fuerzas representadas en la cámara —Morena, sus aliados y la oposición— coincidieron en rendir homenaje a “El Príncipe de las Tinieblas”. Fernández Noroña abrió con palabras solemnes:
“Honorable asamblea, ayer tuvimos conocimiento del lamentable fallecimiento del cantante de rock John Michael Osbourne, mejor conocido como Ozzy Osbourne… deja una huella imborrable en la historia de la música.”
A esta expresión le siguió una ovación de pie que duró más de un minuto, seguida por minuto de silencio por Ozzy Osbourne en el Congreso, y después, un prolongado aplauso como manifestación de respeto. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, también participó levantando una esquela y lamentando profundamente la pérdida.
Lo significativo de este homenaje es que, a pesar del ambiente contencioso habitual, los legisladores pusieron de lado diferencias ideológicas para destacar el legado artístico del cantante. Como subrayó Fernández Noroña:
“Que no haya duda que más allá de diferencias políticas esta soberanía también tiene metaleros y metaleras, larga vida a Ozzy Osborne.”
Ozzy Osbourne, nacido el 3 de diciembre de 1948, fue un pionero del heavy metal. Líder emblemático de Black Sabbath —con discos icónicos como Paranoid y Master of Reality—, también dejó huella con su carrera solista, incluyendo éxitos como Blizzard of Ozz y Diary of a Madman . Su influencia trascendió generaciones, marcando a grandes nombres del rock y metal. La ovación y el minuto de silencio fueron un reflejo de ese impacto global.
El homenaje legislativo no solo fue protocolario. Representa un reconocimiento a la dimensión cultural de Osbourne, celebrando tanto su música como su personalidad icónica. Fue un momento histórico, donde las cámaras legislativas, usualmente polarizadas, se unieron en un tributo sincero: un emotivo respiro frente al ritmo habitual del debate político. Así, la figura de Ozzy Osbourne fue exhumada desde la música para ser honrada en el ámbito del poder mexicano.