Pepe Mígala, conocido por su canal de YouTube, Migala666, junto con la plataforma digital de lectura Everand, acaba de lanzar el primer volumen de su libro “Desaprender” en el cual plantea que la sociedad en la que vivimos se esta colapsando, porque los cuatro pilares de la identidad moderna son una mentira bien argumentada.
Mígala, propone que los cuatro componentes que nos forman como individuos son la economía, dios, la familia y la nación. En su audiolibro, desarrolla como es que ninguno de estos modelos son estables, y al estar tan encarnados en nosotros, cuestionarlos es más difícil de lo que parece.

“Mirar afuera es soñar, mirar adentro es despertar” comparte que la inspiración para este libro viene de una impotencia y tragedia; antes de la pandemia, decidió aislarse, vivir solo “vivir sin aportarle a un capitalista” en el bosque, hasta que un día los habitantes de este pueblo decidieron hacer un incendio controlado con el fin de construir air bnbs y hacer del lugar uno turístico.
Para la desgracia del medio ambiente y los ambiciosos, en este momento el mercado de renta cayó, por lo que cada árbol, ahora cenizas, fue en vano. Este hecho y el observar de primera mano cómo es que está situación se está dando en todos los estados de México fue lo que impulsó su escritura. Explica que una vez que se dio cuenta de cómo realmente funcionaban las cosas, quería compartirlo con todos, esto igual inspiró la creación de su canal de youtube.
Durante la presentación de su libro, destacó la importancia del orden en el que enlista estos cuatro pilares, comenzando por la economía. Explica que tenemos que descentralizar la economía y dejar de considerarla una ciencia, porque esto nos está dificultando el pensar, el capitalismo está presente todo el tiempo, es lo cotidiano, tanto así que se tiene la idea que es el único modelo económico que si funciona.
Es tan activo y presente, que la vida de una persona se resume en prepararse para el trabajo, trabajar y recuperarse del trabajo, se inculca en las escuelas que nuestro propósito, es el de generar dinero, aunque no es directo, siempre se nos educa para generar.

Brevemente menciona que el conoce de dos alternativas al capitalismo, que, aunque no son la solución global, en comunidades ha funcionado, el colectivismo y la economía de dote, el primero se refiere a el trabajo colectivo, los materiales del territorio son usados para la sustentabilidad de este, y la moneda solamente se ocupa para comercio externo; el segundo implica la venta a extranjeros a un precio que ayude a mantener a la comunidad y durante días acordados, los locales pueden comprar a un precio más bajo y justo los productos.
Migala explicó que el considera que para superar al capitalismo se tiene que empezar desde adentro, con la práctica de la democracia dentro de los espacios de trabajo, que las pagas sean justas, las jerarquías menos importantes y la carga de labor.
El segundo punto importante del que habla es de la relevancia de la religión en la identidad y vida diaria de las personas, más que nada hablo sobre cómo históricamente siempre han existido conflictos por la religión, la hipocresía entre los practicantes de esta y sus acciones de odio.

La familia es el tercer pilar criticado en su libro. La idea de padre, madre e hijos, explica que es reciente, argumenta que lleva al rededor de 500 años siendo practicada al menos en México, y que los diferentes modelos familiares donde la familia extendida (tíos, primos, abuelos) es un reflejo de la dinámica familiar original.
Junto con la iglesia y con los roles y estereotipos de género, esta forma de expresión familiar llamada “tradicional” se creó, aunque esto no siempre ha sido así, en la era primitiva se llevaba a cabo la crianza colectiva, donde todos cuidaban de los niños, las mujeres no eran vistas como incubadoras pero sí como personas que podían crear nuevos individuos más no era su única función.
También recalcó que esta idea de que los hombres cazaban, las mujeres recolectaban y criaban a sus hijos es consecuencia de los roles de género, pero no hay pruebas históricas ni lógica a que pruebe que las tareas de la comunidad estaban divididas a base del sexo.

El cuarto y último pilar mencionado es el de la nación, la patria y el defender tu territorio, estar orgulloso de tu cultura, pero ¿qué tan nuestra es? Mígala explica que este orgullo de ser de algún lugar no solamente es consecuencia de la necesidad de pertenecer, sino que una idea colonialista.
Si nos ponemos a pensar, hace todo el sentido del mundo, ya no somos quienes éramos ni volveremos a ser, somos el producto de la conquista, y mientras que una gran parte de nuestra historia nativa recibe y resiste, hoy estamos luchando por lo que es “nuestro”, nuestro implicaría que hayamos ya terminado de reclamar la cultura y dejar atrás la validación e influencia europea.
La identidad cultural es esencial para el humano, y para el gobierno, usando hay un sentido de unión, el individuo se siente perteneciente, y al momento de guerra, batallar por tu país, tu cultura, tu gente, se vuelve una respuesta rápida.
”Este libro no te dará respuestas, pero si te dejará con más preguntas” Está es una experiencia para aquellos que buscan la reflexión, el cuestionamiento absoluto y aquellos con hambre de cuestionar al mundo entero.

