Desde hace una semana exacta, se está viviendo una lucha social y racial en Los Ángeles, California tras las medidas estrictas e innecesarias de el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump contra los inmigrantes latinos, específicamente de México quien lejos de ayudar la situación fronteriza, está ensuciando su imagen y mostrandose no sólo como un tirano localista, sino internacional, pues desde su llegada en su segundo mandato en la Casa Blanca ha generado conflictos y pleitos con países, empresas y hasta con los que eran sus propios socios.
This is what Donald Trump does.
— Gavin Newsom (@GavinNewsom) June 13, 2025
He creates a problem — and then he tries to be a hero in his own Marvel movie.
I would call it pathetic if it wasn’t so dangerous. pic.twitter.com/1eBvEcl2wN
La lucha social y racial en Los Ángeles comenzó a partir de la detención del presidente del Sindicato Internacional de Empleados y Servicios de California, David Huerta por protestar por protestar contra una redada de inmigración en la que fue arrestado dentro de una detención federal el fin de semana pasado, no fue hasta que se le pagó una fianza de $50, 000 dólares que quedó en completa libertad, pero no fue el solo hecho de quejarse por el que fue detenido, sino también por el simple hecho de ser mexicano de origen lo cual es lo más desagradable.
A partir de ahí, las reacciones no se hicieron esperar y las marchas contra Trump crecieron haciendo el conflicto más grande donde más de cientos de latinos e incluso estadounidenses se unieron a la gran causa en solidaridad por las nuevas leyes contradictorias del presidente, pero las cosas se agravaron cuando el ejército de californiano intervino ante estas protestas se iniciaron violencia física contra ellos, empeorando más la situación y dejando una imágen terrible y deplorable no solo del mandatario, sino de todo el gobierno Republicano.
Lo peor del asunto es que el uso del ejército contra los manifestantes ni siquiera fue aprobada u ordenada por el gobernador de California, Gavin Newmsom, quien no se quedó de brazos cruzados y arremetió contra Donald Trump por adueñarse de la soberanía para uso de violencia y ataques desenfrenados para tener un autocontrol nacional apelando a la opresión policíaca contra protestantes pacíficos que sólo buscan tener una gran calidad de vida y vivienda que les permita vivir tranquilos y en mucha paz que el mismo gobierno les ha quitado.
Ante la postura del gobernador Newsom en esta lucha social y racial en Los Ángeles, por lógica ha generado que miles de latinos e incluso de estadounidenses lo vean como un político cumplidor a futuro, incluso postulándolo como posible nuevo presidente en las elecciones de 2028 para el periodo 2029-2033, no sería mala idea si nos ponemos a investigar, ya que no solo tiene la ideología de Biden como todo un demócrata abierto y solidario, sino por haber colaborado con él en campaña tanto en el 2020 como en el 2024, por lo que una posible candidatura no es muy lejana.
La postura del mandatario Donald Trump frente a esta lucha social y racial en Los Ángeles no es para nada justificable, ni siquiera su simple argumentación de “hacer de Estados Unidos un país seguro y libre de violencia”, lo que no menciona es que ese salvajismo es provocado única y exclusivamente por él, ni siquiera actúa como político estadounidense, parece la descongelación de un fósil con esencia total de nazi facista europeo del siglo XX, consumido por esa ira y odio contra los latinos indocumentados, especialmente los mexicanos a los que mira con repugnancia e inferioridad.
Sin embargo, noes solamente contra el gobernador de California, Gavin Newsom, también contra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum que si bien es cierto, no fue directamente el mandatario Trump el que se enfrasco con ella, si lo hizo su Secretaria de Seguridad NacionaL, Kristie Noem, quien ha señalado a nuestra gobernadora sin estar al tanto de los hechos, que está fomentando la agresión contra la policía estadounidense para que por medio de agresiones cumplan con su objetivo de pelear sus derechos, obviamente la dirigente no se quedó callada y en X antes Twitter, respondió que nunca mando ese tipo de mensajes, sino que protestaran con pasividad sin caer en provocaciones.
De momento las marchas y manifestaciones contra el presidente Donald Trump no han parado y hasta ahora las protestas en Estados Unidos siguen creciendo, específicamente en Estados Unidos, por lo que no sabemos con exactitud cuándo parará esta lucha social y racial en Los Ángeles que ha hecho que más de miles de familias latinas, sobretodo las mexicanas, tengan que sacrificar la gran vida y el trabajo colectivo que se había ganado con esfuerzo y dedicación han tenido que arriesgar sus patrimonios que habían construido por muchos años y que al ser regresados a su país por la deportación masiva, han regresado a su país en el que si bien es cierto, se reunirán de nuevo con sus familias su calidad personal y de vivienda no será la misma.

