La Liga MX en el top 2 de mejores ligas del continente

El Mundial de Clubes que se esta celebrando en Estados Unidos, resultó ser todo un éxito tanto en taquilla como en nivel futbolístico. Ya que se han suscitado múltiples sorpresas en el torneo, equipos de Sudamerica y  Norteamérica compitiendo y ganándole a los representantes europeos. Pero así como ha habido este gran sabor por parte de los conjuntos latinos, también hay que mencionar que han habido dos grandes decepciones. Po este motivo, considero que la Liga MX en el top 2 de mejores ligas del continente.

Nos referimos a los dos equipos más grandes de Argentina, Boca Juniors y River Plate. Estos dos gigantes continentales, llegaban a EUA con una misión… trascender y dejar lo mejor parado el futbol argentino, que se ha visto representado de manera excelente por su selección. Sin embargo, los dioses del futbol tenían otros planes para estos colosos


Ya que ambos quedaron eliminados a las primeras de cambio, así es, no pudieron pasar ni siquiera de fase de grupos. Y es que, uno puede pensar que al ser un torneo tan competitivo como el que esta resultando, podría entenderse que tanto Boca como River no avancen, pero es que tenemos que revisar las circunstancias de cada uno para darnos cuenta de que lo que acaban de hacer, fue un “papelón”.

Boca Juniors por ejemplo, el conjunto ‘bostero’ ligaba una serie de resultados que no hacían ilusionarse a su afición, compartían grupo con dos europeos; Bayern Munich y Benfica, y con el rival más débil del torneo, que era el equipo semi-profesional de Australia, el Auckland City. Boca dio la campanada y para sorpresa de todos, hizo partidos muy sólidos ante Benfica y Bayern, aunque terminó cayendo con este ultimo, pero en el siguiente duelo ocurrió la tragedia

El siguiente rival de los ‘Xeneises’ y para cerrar la fase de grupos, seria el equipo conformado prácticamente por maestros, corredores de seguros, peluqueros, etc. El débil Auckland City, que previamente había encajado 16 goles, perdiendo 10-0 contra Bayern Munich y 6-0 posteriormente ante el Benfica, por lo que se vislumbraba una goleada por parte del equipo argentino, sin embargo terminó ocurriendo lo impensado, Boca Juniors, el llamado “más grande de Sudamerica empató 1-1 con este modesto equipo.

Mientras tanto River observaba este bochorno por parte de su máximo rival, el júbilo de sus aficionados era incontenible. River compartía grupo con el Inter de Milan, Monterrey y Urawa Reds, en el papel era un grupo con un solo europeo y un mexicano, al que obviamente habían dominado histórica y recientemente.


Los medios argentinos habían subestimado al conjunto mexicano toda la semana previa al partido, diciendo que tenían que ganar casi en automático. Pero nada más lejos de la realidad, si bien es cierto River tuvo las mejores oportunidades, Monterrey se resguardo bien y gracias a un inmenso Andrada, pudieron sacar el empate, resultado que a la postre terminaría siendo decisivo para avanzar de fase de grupos.

Ya que el cuadro argentino se vería con la necesidad de vencer al único equipo europeo de su grupo, cayendo derrotado posteriormente. Entonces teníamos consumado el fracaso, los dos equipos más representativos de argentina y quizás con el mejor equipo de ese futbol (River Plate) estaban fuera, lo cual se sumaba a un fracaso más para la AFA y la Liga de Futbol Argentina.

Pero el fracaso de Boca y River no puede verse como un simple traspié aislado. La realidad es que los equipos argentinos ya no compiten como antes en el plano internacional. Basta con mirar atrás y darse cuenta de que la última Copa Libertadores ganada por un club argentino fue en 2018, en la recordada “final del siglo” entre estos dos colosos. Desde entonces, han pasado siete ediciones del máximo torneo continental sin que un club argentino levante el trofeo, mientras que Brasil ha impuesto una hegemonía que parece no tener fin.

Brasil ha ganado las últimas siete ediciones de la Copa Libertadores (desde 2019 hasta 2025), con una combinación demoledora de poder económico, infraestructura, planificación deportiva y exportación constante de talento joven. Los clubes brasileños ya no solo retienen figuras, sino que también repatrian jugadores desde Europa y fichan estrellas sudamericanas, algo que para los clubes argentinos se ha vuelto prácticamente imposible.

Y es que la crisis socioeconómica de Argentina ha impactado directamente en su fútbol. Los clubes tienen cada vez más dificultades para fichar jugadores de jerarquía, los sueldos se ven devaluados por la inflación y el tipo de cambio, y muchos talentos jóvenes parten apenas debutan, buscando estabilidad y mejores condiciones en ligas extranjeras. A eso hay que sumarle el caos estructural del torneo local: una Primera División sobrepoblada con más de 28 equipos, donde la calidad se diluye y los calendarios son inestables, sin permitir la consolidación de proyectos a largo plazo.

Mientras tanto, en Norteamérica se consolidan dos ligas fuertes: la Liga MX y la MLS. La primera, en particular, ha demostrado su peso competitivo y económico, siendo la única liga fuera de Brasil que ha podido sostener y atraer figuras de renombre, con estadios de primer nivel, clubes bien gestionados y planteles amplios que permiten competir al más alto nivel. Monterrey, Tigres, América, León y otros clubes han demostrado en diversas competencias que están a la altura y muchas veces por encima de los equipos sudamericanos.

Este Mundial de Clubes ha servido para confirmar una realidad que algunos se resistían a aceptar: la Liga MX ya es la segunda mejor liga del continente, solo por debajo del campeonato brasileño. Pero incluso a nivel global, su presencia empieza a notarse. La regularidad con la que compite, la cantidad de figuras que atrae, su poderío económico, y los resultados en torneos internacionales, hacen que su nombre empiece a sonar como una de las competiciones más fuertes fuera de Europa.

El fracaso argentino no solo es un golpe para sus clubes, sino un reflejo de un fútbol que no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Mientras tanto, México sigue creciendo, invirtiendo y compitiendo. Y ese esfuerzo ya se nota en la cancha… y en el lugar que ocupa en el mapa futbolístico global.

 

Autor: Carlos Castillo

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