La Federación Mexicana de Futbol (FMF) respondió a la reciente demanda presentada por 10 clubes de la Liga de Expansión MX, quienes exigieron el regreso del ascenso al máximo circuito.
En su posicionamiento, la FMF aseguró que el ascenso sí está vigente, pero depende del cumplimiento de ciertos requisitos de certificación por parte de los equipos.
Según explicó la federación, para que un club pueda ascender a la Liga MX, al menos cuatro equipos deben estar certificados al inicio de la temporada, y el ascenso se otorgaría al Campeón de Campeones entre ellos.
Sin embargo, en la actualidad sólo dos clubes cumplen con los criterios de certificación, lo que imposibilita el ascenso inmediato.
Antecedentes: acuerdo por la pandemia y fondo de mejoras
La Federación Mexicana de Futbol recordó que, en abril de 2020, en medio de la pandemia por Covid-19, la Liga MX y la Liga de Expansión acordaron pausar temporalmente el sistema de ascenso y descenso.
Como parte de ese acuerdo, se estableció un Fondo de Mejoras de 20 millones de pesos anuales, con el objetivo de que los clubes de Expansión invirtieran en infraestructura, fuerzas básicas y desarrollo institucional.
Íñigo Riestra, secretario general y director jurídico de La Federación Mexicana de Futbol, aclaró que la suspensión del ascenso por seis temporadas fue avalada legalmente y que, en su momento, fue impugnada por algunos de los clubes que ahora promueven esta nueva demanda.

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) respaldó entonces la decisión, considerando que se tomó conforme a los estatutos de la federación.
El papel del TAS y una posible audiencia
Actualmente, el TAS está revisando la nueva solicitud de los clubes y ha dejado abierta la posibilidad de convocar una audiencia para determinar si se mantiene el sistema vigente, basado en certificaciones, o si se retoma el modelo anterior de ascenso y descenso directo.
Por último, Riestra subrayó que fueron los propios clubes de segunda división quienes solicitaron la creación del fondo de rescate económico ante los estragos de la pandemia, lo que derivó en la estructura actual del sistema de competencia.

