El ascenso de la derecha y ultra derecha, se puede ver reflejado en las nuevas políticas, los recientes ganadores de las elecciones en diversos países, desde latinoamérica hasta europa, la ultraderecha avanzó, aunque no solo en el sector de política pública, sino también el impacto en el desarrollo de los adolescentes. A través de foros y espacios focalizados en hombres que muchas veces caen en la etiqueta de manósfera.
Varela M. especialista en ciberfeminismo y ciberactivismo, definió la manósfera como “un conjunto de canales, foros, blogs y comunidades en línea que empezaron como espacios para la convivencia entre hombres pero que evolucionaron a ser espacios que promueven el ataque, la burla y violencia simbólica hacia mujeres y feministas”.
Una consecuencia de esto, es la viralidad de influencers que falsamente promocionan salud mental para hombres, consejos motivacionales y ofrecen espacios “seguros” enfocados para hombres, que como explicó Iván Salazar, especialista en perspectiva de género y manósfera: “La manosfera vende soluciones y certeza. Causa un extremo individualismo y desvincula del contexto social a su audiencia.”
El Temach, es la versión habla hispana de otro influencer cara de la manósfera “Andrew Tate” (quien fue convicto por tráfico humano); el Temach tiene al rededor de 11 millones de seguidores en total de todas sus plataformas, Tiktok, Instagram, Twitch, etc. en las que comparte contenido que a pesar de parecer inofensivo por la superficie, en realidad tiene argumentos arraigados en actitudes machistas.
Adriana Segovia, psicóloga especializada en temas de género, comentó que muchos de los comentarios hechos en sus videos están formulados de una manera específica para pasar como inofensivos pero que están argumentados en micromachismos o actitudes sexistas.
Por ejemplo, los roles de género y familias tradicionales, las “trad wives” y hombres proveedores. El argumento de influencers como El Temach o el podcast “La cruda verdad” que declaran que las mujeres están hechas para la crianza y el cuidado del hogar por su desventaja anatómica y capacidad de parir, a comparación de los hombres que, por su desarrollo físico y fuerza superior, deben proveer y proteger a la mujer, por ende, la mujer debe estar en casa y el hombre trabajar.
Explicó cómo están compuestos este tipo de argumentos “usan palabras complejas o largas con seguridad como una ventaja para desviar la conversación y ocultar que es una falacia”. Igualmente comentó que muchos de estos influencers exponen una “preocupación performativa” para atraer audiencias. Coloquialmente, a estas palabras o frases que suenan complejas o con un subtono diferente al que aparenta tener, se les conoce como silbatos de perro.
Iván aseguró que la audiencia foco para estos influencers son personas que ya están en un contexto de conflicto y discriminación, lo que los hace más vulnerables o susceptibles a caer dentro de la manósfera. “Es más frecuente la radicalización de los chicos que son partes de grupos geeks o introvertidos”.
“Estos influencers monetizan en el dolor, venden una anestesia agresiva a la soledad, al miedo del fracaso y la falsa idea del éxito sin intermediarios”.
La regresión en los derechos de las mujeres, el avance de la lucha contra el racismo, La discriminación por orientación sexual o identidad de género ha causado debate y preocupación dentro de países como Estados Unidos, Argentina, El Salvador, Chile, España, Italia, Alemania, etc. Como lo explica “El Periódico” el 80% de los países europeos hasta 2024 están gobernados por electos de ultra derecha o derecha. No es una coincidencia, hace 50 años el mala político se veía similar.
Los países latinoamericanos estaban pasando por una crisis de gobiernos y de intervención estadounidense en sus elecciones que después se le descubriría como la “operación cóndor”.Por otra parte los países europeos pasaban por masacres, genocidios, repartición de países colonizados o independencia. Similar a las recientes elecciones en Latinoamérica donde arrasaron los partidos de derecha, la controversia de financiamiento del gobierno de Estados Unidos para campañas de desprestigio a gobiernos de centro e “izqueirda” (Colombia y México) o el activo genocidio en Palestina, El Congo y ocupaciones territoriales de países del medio oriente como Líbano.
Financiar una guerra es caro, muy caro para los países y sus gobiernos, aún más para los civiles mundanos. Estos conflictos bélicos que desestabilizan al país se refleja en los indicadores de recesión económica, entre ellos los valores tradicionales.
Iván también comentó que la ultraderecha y su regreso puede vincularse directamente al estado económico a nivel mundial. “Es fácil romantizar una época que no vivimos. La recesión económica está haciendo querer regresar a los valores tradicionales que ‘ya sirvieron’, crea un refugio para re describir la identidad en los adolescentes”. Argumentó que el hecho de que lo que está pasando ahora pasó hace 50, 70 y hasta 100 años, se retoman las prácticas que eran normales de esas épocas para generar una sensación de seguridad.
Mientras que las nuevas políticas, muchas anti derechos humanos afectan a nivel legal, la misma aceptación de la sociedad y repetición de patrones opresivos, es cómplice y dificulta aún más la lucha por equidad, igualdad y oportunidades de vivir sin ser asesinado por algo que no se escoge, sexo, raza u orientación sexual.

