Her, la película dirigida y producida por Spike Jonze una visión no alejada del futuro

Her la película dirigida y producida por Spike Jonze

En la actualidad la tecnología avanza a niveles nunca antes vistos, con lanzamientos cada vez más constantes, en donde la inteligencia artificial ha surgido como uno de los más importantes. Her la película dirigida y producida por Spike Jonze, nos muestra una visión futurista no muy lejana a nuestra realidad.

La película es muy atractiva para distintos tipos de público. Para alguien que busca una comedia romántica, el conflicto amoroso en el que se encuentra Theodore puede ser algo fresco dentro de este tipo de género. También es una buena opción para los que están interesados en la evolución tecnológica y hacia dónde se encaminan los avances en este rubro. La claridad y sencillez con la que se desenvuelve la trama hace que, a pesar de tocar temas de mucha profundidad, sea muy fácil de digerir.

La cinta nos presenta a Theodore, interpretado por Joaquin Phoenix, que se encuentra desolado y emocionalmente vulnerable. En su búsqueda de compañía adquiere un sistema operativo de última generación, que promete ser una entidad intuitiva y sensible. Al instalar el sistema, Theodore conoce a Samantha, interpretada por Scarlett Johansson, la voz femenina que da vida al sistema operativo. A medida que interactúan, Theodore y Samantha desarrollan una conexión profunda que desafía los límites de la amistad, el amor y la propia naturaleza de la conciencia.  

Fuente: Imagen tomada de IMDb

Uno de los principales objetivos de la película es demostrar cómo la tecnología influye en las relaciones humanas, para bien o para mal, algo que el director, a través del lenguaje cinematográfico, expresa centrándose en los dos lados de esta relación. Por un lado, tenemos a la tecnología como una herramienta que permite llevar a cabo actividades de manera más cómoda y eficaz y, por el otro, la dependencia que el ser humano experimenta. Por tanto, podríamos decir que, a pesar de ser una ficción, Her puede funcionar como un retrato de la evolución entre los seres humanos y la tecnología. 

Por momentos recuerda a relatos de Ted Chiang, en dónde más que vislumbrar un futuro en el que las máquinas se apoderan del mundo, opta por la vertiente de afrontar los conflictos tecnológicos de una manera filosófica. ¿Deberían las inteligencias artificiales tener algún tipo de “conciencia” o capacidad de empatía para tomar decisiones morales? ¿Deberíamos permitir que los dispositivos con inteligencia artificial se conviertan en compañeros emocionales para las personas solitarias o vulnerables?

¿Qué riesgos éticos plantea la posibilidad de que las inteligencias artificiales imiten a los seres humanos de manera tan convincente que puedan engañar a otros sobre su verdadera naturaleza? Queda un camino largo por recorrer, pero Her, la película dirigida y producida por Spike Jonze no suena tan descabellada.

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