Por las mañanas, en calles como Orizaba, Álvaro Obregón o Colima, la escena se repite, con bolsas apiladas en esquinas, cartones mojados y residuos fuera de horario. La colonia Roma, ubicada en la Ciudad de México y perteneciente a la alcaldía Cuauhtémoc, la cual enfrenta un problema persistente de manejo de basura que combina fallas estructurales, saturación urbana y cultura cívica deficiente. La gestión de residuos en la Roma refleja los desafíos cotidianos del servicio público.
De acuerdo con datos oficiales del gobierno capitalino, la CDMX genera más de 8 mil toneladas de residuos sólidos urbanos al día, una cifra que presiona rutas, camiones y centros de transferencia. La gestión de residuos en la Roma se ve directamente afectada por esta carga diaria.
Aunque existe un sistema de separación obligatoria (orgánicos, reciclables e inorgánicos no reciclables), en la práctica gran parte de los residuos termina mezclada, lo que complica su tratamiento y acelera la saturación de rellenos sanitarios. Esta situación evidencia fallas en la gestión de residuos en la Roma.
Ver esta publicación en Instagram
Juan, recolector con más de 12 años en el servicio en la zona centro, explica:
“Nosotros empezamos desde las 5 de la mañana. A veces terminamos hasta las 3 o 4 de la tarde. Todo depende de cuánto se junte y del tráfico, realmente nosotros no tenemos una hora de salida o una jornada estructurada por el gobierno”. Su testimonio muestra cómo la gestión de residuos en la Roma también impacta las condiciones laborales.
Sobre la separación de residuos comenta:
“La mayoría no separa. Todo viene junto: comida, vidrio, pañales. Eso retrasa el trabajo y hace más pesado el recorrido.” La falta de cultura cívica complica aún más la gestión de residuos en la Roma.
Aproximadamente en propinas reciben unos 200 pesos diarios, que se reparten entre todos los trabajadores voluntarios que ayudan en las jornadas y quincenalmente reciben 8 mil pesos del gobierno, igual divididos entre el número de trabajadores.
El gobierno capitalino ha anunciado inversiones de cientos de millones de pesos para modernizar camiones y fortalecer plantas de transferencia en la Ciudad de México.
Sin embargo, vecinos cuestionan si esos recursos realmente impactan en colonias con alta carga comercial como la Roma. El servicio doméstico no tiene cobro directo obligatorio para ciudadanos se financia vía presupuesto público, pero grandes generadores de residuos sí deben cubrir derechos específicos. El debate está en la supervisión: ¿se vigila realmente cuánto producen y cómo lo manejan?

