A lo largo de la historia de la máxima categoría, se vivieron numerables rivalidades entre pilotos que han marcado un antes y un después, sobre todo a la hora de definir un campeonato del mundo. A continuación, te mencionaremos las tres finales más legendarias de todos los tiempos de la Fórmula 1.
Lewis Hamilton contra Max Verstappen (2021)
La última gran rivalidad de la Fórmula 1 tuvo como protagonistas al vigente campeón del 2020 Lewis Hamilton y al feroz Max Verstappen. El inicio de la temporada se encaminaba como un año sencillo para Mercedes y Hamilton; sobre todo por el gran hito que logró el Mercedes W11 la temporada pasada; siendo el monoplaza más rápido de la historia.
Además, un octavo título mundial era muy posible, y así proclamarse como el máximo campeón, dejando atrás a Michael Schumacher con siete campeonatos. Lo que no se esperaba el equipo alemán, era el gran avance que obtuvo Red Bull con su nuevo RB16B, diseñado por Adrian Newey, pero más que nada, el ritmo que Verstappen tendría en él.
A lo largo del año, Lewis y Max se repartieron las victorias y pole positions, además, uno que otro incidente en carrera que le echaba más leña al fuego en el campeonato. Pero el accidente que declaró la guerra y desmanteló la rivalidad limpia, fue el choque en el Gran Premio de Silverstone.
Durante las primeras curvas de la carrera, Lewis y Max pelearon par a par, pero no fue hasta que Hamilton decidió ir por el interior de la curva Copse, provocando un contacto en la rueda trasera izquierda de Verstappen; mandándolo a más de 300km/h contra los muros de contención; accidente del cuál se registraron 51G (51 veces el peso corporal). Hamilton obtuvo la victoria y la celebró como si no hubiera mandado a su rival al hospital; acción que disgustó a varios fanáticos y al mismo Verstappen.
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El segundo incidente ocurrió en el Gran Premio de Monza; específicamente en la vuelta 26 de carrera. Lewis Hamilton salía de pits para su segundo stint y Verstappen ya con su segunda parada, lo alcanzaría al iniciar la curva uno. Ninguno quiso ceder la curva y al momento de encarar la curva dos, Verstappen hizo contacto con el Mercedes y quedó por encima de Hamilton; dejando una imagen absolutamente atónita.
Fue aquí donde el dispositivo “Halo” cumplió con su deber y salvó la vida de Hamilton, ya que prácticamente uno de los neumáticos del Red Bull pasó por encima de su cabeza. Verstappen fue sancionado tres puestos para la parrilla de salida del GP de Rusia y dos puntos en la superlicencia por su responsabilidad en la colisión con Hamilton.
El Gran Premio de Arabia Saudita ocurrió el último incidente entre estos dos pilotos. Al inicio de la vuelta 37, Hamilton intentó el rebase en la curva uno, pero Verstappen al no ceder, terminó cortando la curva y ganando una ventaja; cosa que está penalizada por la FIA con 5 segundos en su tiempo final de carrera. Al final de la misma vuelta, se le pidió a Max devolver la posición y evitarse una penalización, pero lo que no se esperaban es que literalmente le frenó en seco a Lewis y chocaron; dejando al Mercedes con daños en el alerón.

Verstappen fue sancionado con 10 segundos después de la carrera y 2 puntos en la superlicencia por provocar la colisión al frenar bruscamente delante de Hamilton.
El Gran Premio de Abu Dhabi, la última fecha de la temporada; Lewis Hamilton y Max Verstappen empatados en puntos con 369,5. Literalmente el que quedara por delante del otro sería el campeón del mundo. A lo largo de la carrera, Hamilton tuvo un ritmo indiscutiblemente superior al de Verstappen; por lo cual su octavo título mundial estuvo prácticamente en su bolsillo.
Lo que nadie tomó en cuenta fue la actuación que dio Checo Pérez en la vuelta 20; el equipo le pidió defender al Mercedes el tiempo más largo posible, y así acortar su ventaja contra Verstappen; tarea que cumplió de manera magistral y recibiendo el famoso título de “Minister of Defense” y el clásico radio de Verstappen,“Checo is a legend”. La diferencia en pista entre los lideres del campeonato se redujo de 8.2 segundos a 1.2 en solamente una vuelta.

La vuelta 53 marcó el momento en que la historia daría el giro más importante del campeonato. Hamilton con una ventaja de 12 segundos sobre Verstappen, se esfumó con un Safety Car provocado por Nicholas Latifi. Red Bull decidió colocarle neumáticos blandos a Verstappen para las últimas cinco vueltas y esperar un milagro; Mercedes no quiso parar a Hamilton, pensando que la carrera terminaría en condiciones de SC, así que se mantuvo con neumáticos duros de 38 vueltas.
La controversia surgió en la vuelta 57 de 58; la dirección de carrera decidió que los autos doblados enfrente de Verstappen recuperaran la vuelta perdida por haber sido doblados por el líder. La cosa aquí es que, si se hace eso, todos los pilotos doblados deben recuperar la vuelta y volver a la cola antes de que termine el SC, pero aquí no lo hicieron por la falta de vueltas, y Lewis quedó vulnerable contra Max en neumáticos blandos.
La gran definición que todo el público estaba esperando entre estos dos titanes, uno con la experiencia absoluta y el otro con el hambre de un león, culminó en una última vuelta cardiaca. Verstappen con el neumático superior, exprimió todo el potencial del mismo e hizo la maniobra en la curva cinco, aventándose por el interior y dejando a Hamilton sin oportunidad de responder.
El holandés volador cruzó por última vez la meta, obteniendo su primer título mundial; derrocando el dominio de Lewis Hamilton. Un campeonato que empezó y terminó con controversia, fue una de las finales más legendarias de todos los tiempos en la Fórmula 1, mostrando por fin a un Max Verstappen como un campeón del mundo.

Niki Lauda contra James Hunt (1976)
En la década de los setenta solo existían dos pilotos de renombre en el mundo de la Fórmula 1; Niki Lauda, un austriaco frio y calculador, y por otro lado James Hunt, un británico playboy quien afirmaba desayunar sexo. Niki era el piloto que se llevaba los triunfos en su Ferrari, mientras que James en su Hesketh tenía que verlo con rabia ganar, ya que su naturaleza siempre fue la de triunfar y celebrar con chicas y alcohol.
Brasil fue la primera carrera de la temporada, en la que McLaren estrenaba nuevo piloto; James Hunt. El británico se estrenó con una pole position, pero no logró capitalizar su posición y Niki Lauda se llevó la victoria; al igual que en la próxima cita del campeonato en el Gran Premio de Sudáfrica.
Durante el GP de España, Hunt por fin fue el más fuerte de los dos y consiguió su primera victoria de la temporada, pero Lauda quedaría por detrás; minimizando al máximo su pérdida de puntos contra el británico.

El punto de inflexión en el campeonato ocurrió en el “Infierno Verde” Nurburgring; Niki Lauda, quien lideraba el campeonato con 58 unidades, consideraba que era un riesgo demasiado inútil correr en este circuito con las condiciones climáticas de ese entonces, así que, en una reunión de pilotos y comisarios de la FIA, pidió que se cancelara este Gran Premio; opinión que no compartía la mayoría, sobre todo Hunt, ya que con el austriaco liderando el campeonato y con una carrera menos, este se le haría más fácil coronarse. Los comisarios decidieron hacer caso omiso a Niki y continuaron con la carrera.
Durante la vuelta diez de carrera, Niki Lauda sufrió un grave accidente con consecuencias catastróficas. Un fallo de la suspensión hizo que la Ferrari perdiera el control y chocara contra el muro; el auto se envolvió en una bola de fuego instantáneamente y fue golpeado por Harald Ertl y Brett Lunger, quienes no pudieron frenar. El piloto Arturo Merzario se detuvo de inmediato y ayudó a Lauda a salir del monoplaza, dejando una de las escenas más angustiantes del automovilismo. James Hunt terminó ganando el encuentro y provocó una intriga gigante por el campeonato.

Niki Lauda tuvo quemaduras graves y daños importantes en los pulmones por haber inhalado todo el humo. Tras casi haber perdido la vida en su estado crítico, Lauda volvió seis semanas después a la acción para seguir peleando por el campeonato, solo que su ventaja de puntos se vería sumamente recortada contra su principal rival, James Hunt. El austriaco, con un dolor inmenso dentro del monoplaza, finalizó en cuarta posición en su regreso en el Gran Premio de Italia.
La carrera clave tuvo lugar en Japón, la última cita del campeonato; el momento para que James Hunt pudiera cumplir con su destino y proclamarse por fin como un campeón del mundo. Niki Lauda solamente tendría una ventaja de 3 puntos sobre Hunt, entonces el piloto que debía arriesgar todo sería el británico.
El Gran Premio presentó una lluvia descomunal, la cual hizo que Niki Lauda decidiera abandonar el encuentro, pero sobre todo lo que pudo haber sido su segundo campeonato. La decisión de Lauda se debió por el grave riesgo de la lluvia, y evitar una vez más un incidente del que tal vez no tuviera la misma suerte de salir con vida. En cuanto al británico, logró subir al podio en un final cardiaco y sumó los cuatro puntos que necesitaba; superando a Niki por tan solo un punto.
James Hunt se convirtió en el sexto británico con el máximo palmares de la Fórmula 1; derrotando a su rival de toda la vida. En cuanto a Niki, pudo haber perdido el campeonato, pero ganó el respeto de todos al ser capaz de sacrificar el título por respirar un día más.

Ayrton Senna contra Alain Prost (1989)
Como fanático de la Fórmula 1 puede que tengas tu propio favorito de la historia entre Ayrton Senna y Alain Prost; eso puede que te haga tener una postura diferente en lo que ocurrió por la batalla del título en Suzuka.
“El Profesor” Alain Prost fue un piloto que ya tenía su presencia muy marcada en la máxima categoría; ya con dos campeonatos del mundo (1985 y 1986). Mientras que, por otro lado, se encontraba Ayrton Senna; un piloto con la juventud y talento para batallar contra la experiencia del francés. El brasileño llegaría a la escudería de McLaren en 1988 tras actuaciones impecables con Lotus y, así formar parte de los británicos junto a Prost. Esa misma temporada Ayrton venció a Alain y ganó su primer campeonato del mundo, a falta de una carrera en Australia.
El año de 1989 sería sin duda una en la que Prost no se podía permitir volver a perder contra su joven compañero, mientras que Ayrton tenía que capitalizar el título que ganó una temporada atrás.
A partir de la segunda cita en el Gran Premio de San Marino, Senna planificó un plan con Prost; no competir hasta pasar la curva tres. El francés aceptó, y Senna tuvo una mejor largada desde la pole position. Sin embargo, un accidente violento de Gerhard Berger en Tamburello hizo que la carrera se detuviera; acción que dio luz a un reinicio, en la cual Prost obtuvo una mejor salida, pero Senna se lanzó contra él en la curva tres y recuperó el liderato, que no cedió hasta la bandera a cuadros.

Alain estaba furioso y, según se informa, amenazó con abandonar el equipo. El director de McLaren, Ron Dennis, organizó una junta de emergencia entre ambos pilotos en Gales para calmar las aguas violentas que surgieron en Imola.
McLaren vivió una guerra civil durante toda la temporada; Ayrton y Alain tuvieron una campaña muy reñida hasta llegar al Gran Premio de Japón. El francés debía llegar con una ventaja cómoda, pero debido que el reglamento pedía eliminar los cinco peores resultados de la temporada, acercó a Senna ante Prost en una lucha directa por el título. El brasileño no podía darse el lujo de abandonar el GP, mientras que Alain si podía hacerlo.
Prost fue superado en clasificación por Senna con un margen de 1.7 segundos, pero aun así el francés tenía un auto preparado más para carrera, quitando un poco de gurney flap para obtener mejor velocidad punta en las rectas. Ayrton comenzando por el lado sucio de la pista, Alain aprovechó su configuración de carrera y se puso a la cabeza. Aunque Senna era mucho más lento, logró recortarle ventaja a Prost tras la parada en boxes del francés; sometiéndole a una presión constante al entrar en las ultimas vueltas.
A tan solo seis vueltas del final, Senna agotó su tanque de paciencia y armó el ataque sobre su compañero, ocasionando el impacto entre coequiperos más intensa de la categoría del momento. Los dos quedaron fuera de pista al inicio de la chicane; Prost se bajó del monoplaza seguro de que su suspensión estaba rota, mientras que Senna insistió a los comisarios que lo empujaran de vuelta al circuito.

Ayrton Senna consiguió reiniciar por la vía de escape y, a pesar de requerir un nuevo alerón delantero, superó al Benetton de Alessandro Nannini para tomar la victoria, misma que le fue retirada por los comisarios, quienes lo descalificaron por cortar la chicane en el incidente con Prost y no completar la distancia completa de carrera.
McLaren apeló la penalización, ya que estaba en juego una victoria del equipo, pero ciertas indiscreciones pasadas de Senna sirvieron como evidencia a su penalidad y confirmó el tercer campeonato de Alain Prost. El brasileño fue multado con 100.000 dólares y una suspensión de seis meses. Senna declaró públicamente que fue manipulación del campeonato y su batalla con el presidente de la FIA, Jean-Marie Balestre, casi hizo que no se le concediera la superlicencia para 1990.
Esta disputa injusta o justa por el campeonato, dejó el precedente de que Ayrton Senna y Alain Prost siempre se tendrán que ver las caras al momento de competir por un campeonato del mundo en años posteriores. Solo que Prost ahora lo haría desde una perspectiva diferente; conduciendo con una Ferrari.
Para The Daily Kiu, Axel Ortega.

