Un día como hoy en 1981 dentro de la Asamblea General, se declaró el 21 de septiembre como el día mundial de la paz, un día con el objetivo de conmemorar y reforzar los ideales de paz tanto dentro de una nación como entre ellas.
Más que nunca, su conmemoración es vital, tan solo en las últimas dos semanas al rededor del mundo se llenaron las calles con protestas llenas de odio, mensajes xenofobicos y racistas, mientras en otros países el hambre, la esclavitud moderna, incrementos en las cifras de desaparecidos y la guerra son el pan de cada día.
António Guterres, el Secretario General de la ONU, compartió un mensaje para conmemorar el día. “La paz es un asunto de todos. Debemos silenciar las armas, acabar con el sufrimiento, construir puentes y crear estabilidad y prosperidad”.
En un mundo donde la apatía es lo predeterminado el individualismo reina, y el discurso de odio ha llegado a tal punto de su normalización, que ahora no solo es visto como activismo pero como derecho a la libre expresión, es esencial recordar que, entre naciones la convivencia armoniosa no trae más que beneficios.
De acuerdo al índice Global de la Paz, en este momento hay 110 conflictos armados activos, y al menos 56 conflictos bélicos, entre ellos los más destacados son, la guerra civil en Sudán, la continua guerra entre Rusia y Ucrania, Palestina e Israel, Tailandia y Camboya, conflictos internos en países como Nepal, El Congo o Siria.
La paz no es solamente la ausencia de guerra, también es la acción colectiva y trabajo en equipo para mantener a una nación armoniosa y con una sana convivencia, entre sus habitantes y aquellos que vengan del exterior.
Los países latinoamericanos constantemente se encuentran en una lucha contra la delincuencia, la violencia armada, las desapariciones diarias y los casos de feminicidio.
También este año, la doctora Jane Goodall, invita a las personas a reflexionar sobre la paz, y propone que “Nunca podrá haber paz mundial hasta que aprendamos a vivir en armonía con la naturaleza al igual que con los demás”. Una de las problemáticas más alarmantes en la última década, ha sido el calentamiento global.
View this post on Instagram
El exceso de gases de carbono expedidas día a día, es frecuentemente culpado en las personas comunes, en vez de tener el enfoque sobre las industrias de transporte, las empresas de maquinaria y productoras de materiales, quienes son los principales consumidores de agua y energía y emisoras de gas. La solución más propuesta es reducir la huella de gas personal, y aunque cada acción cuenta, quienes más pueden ayudar son los empresarios y los dueños de plantas industriales.
En este día de la paz, se les invita a los lectores a reflexionar y conmemorar a aquellas personas que han batallado por conseguir justicia y paz, activistas por el medio ambiente como Álvaro Quiroz, Homero Gómez o Rosina Gonzales, Rosario Ibarra de Piedra y Hermelinda Tiburcio, activistas por la defensa de derechos humanos, y Organizaciones no Gubernamentales (ONG) como, GirlUp, proyecto Migala y todos los comités que alzan la voz por aquellos que no pueden, por la mayoría y que buscan un diálogo abierto y un mejor futuro para todos, con el trabajo colectivo, la paz es posible.

