El gobierno de Estados Unidos ha confirmado que desplegará agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante la actuación de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl 2026, debido a las críticas que el cantante ha hecho a este país.
El pasado 28 de septiembre se anuncio que el artista puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio “Bad Bunny” será el encargado de amenizar el espectáculo de medio tiempo del Súper Bowl, que tendrá lugar el próximo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium, lo cual ha dividido opiniones.
El artista había decidido suspender su gira por Estados Unidos ante el temor de que agentes del ICE pudieran realizar redadas migratorias en sus conciertos. Por su parte:
Corey Lewandowski, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, confirmó la medida durante una entrevista, afirmando que “no hay ningún lugar donde se pueda brindar refugio a quienes se encuentran en este país ilegalmente”.
Añadió: “Ni en el Super Bowl ni en ningún otro lugar. Los encontraremos y los deportaremos”
Al referirse a posibles personas indocumentadas presentes durante el show. Sin embargo, autoridades locales de Santa Clara han señalado que Lewandowski “no está involucrado en la planificación oficial de seguridad” del evento, sugiriendo que sus declaraciones son más políticas que operativas.
Hasta ahora, la National Football League (NFL) no ha hecho declaraciones oficiales que respondan directamente al supuesto despliegue del ICE durante el espectáculo de medio tiempo. Pero el puertorriqueño ya admitió que una de las razones por las que evitó hacer conciertos en EE. UU. fue por el temor de posibles redadas afuera de sus shows. Y cuando confirmó su participación en el medio tiempo, afirmó que ese día sera “por mí gente, mi cultura y nuestra historia”
estuve pensando en estos días, y luego de hablarlo con mi equipo, creo que haré una sola fecha en Estados Unidos.
— Benito Antonio (@sanbenito) September 29, 2025
Con está decisión, en EE. UU. se busca ejercer control migratorio incluso en eventos emblemáticos como el Super Bowl, lo cual puede aumentar la tensión política y social. La actuación de Bad Bunny, ya de por sí polémica, toma así un aspecto aún más simbólico: no solo como evento musical, sino como escenario de disputa entre identidad cultural y políticas migratorias.

