Aumentos alarmantes para 2026

A partir de enero de 2026, los mexicanos enfrentarán uno de los aumentos fiscales más significativos de los últimos años. El nuevo Paquete Económico contempla incrementos directos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que encarecerá productos de consumo masivo como refrescos, bebidas saborizadas, versiones “light”, tabaco, apuestas, sueros orales y videojuegos con contenido violento.


• El IEPS a bebidas saborizadas aumentará de 1,6451 a 3,0818 pesos por litro, casi el doble.


• La tasa al tabaco pasará del 160 % al 200 %, mientras que la cuota por cigarro subirá de 0.6445 a 0.8516 pesos en 2026.


• Se integrarán por primera vez a este impuesto las bebidas con edulcorantes, refrescos “light/zero”, productos de nicotina alternativos, apuestas digitales y videojuegos con violencia explícita.


• El gasto promedio por persona al fisco aumentará 2,023 pesos anuales, de los cuales 521 pesos derivan únicamente del (IEPS).


De acuerdo con estimaciones de especialistas, los incrementos se reflejarán de inmediato:


• Una botella de refresco de 2 litros podría aumentar varios pesos desde la primera semana del año.


• Una cajetilla de cigarros podría superar los 100 pesos, dependiendo la marca.


• Se prevén aumentos de 15 % en bebidas azucaradas, afectando hogares con consumo regular.


Productores del sector advierten que la medida no solo modificará hábitos de consumo, sino que también podría incentivar mercado informal o contrabando, sobre todo en productos de tabaco. Economistas han alertado que la combinación de mayores impuestos y encarecimiento de bienes populares podría generar un “efecto inflacionario generalizado” durante los primeros meses del año.

El encarecimiento de refrescos, tabaco y bebidas saborizadas tendría un impacto indirecto en la canasta básica, pues muchos comercios ajustarán precios derivados de sus propios costos operativos.

Asimismo, las familias de ingresos bajos y medios serían las más afectadas, dado que estos productos forman parte del consumo habitual en buena parte del país. Sin embargo, la administración federal sostiene que el objetivo es reducir enfermedades asociadas al consumo de azúcar y tabaco, además de aumentar la recaudación para fortalecer programas sociales.

Asimismo, la Secretaría de Hacienda plantea que la medida podría disminuir la carga sobre el sistema de salud a largo plazo.
Con el incremento de impuestos, el inicio de 2026 podría ser uno de los más complejos en términos de poder adquisitivo. Organizaciones ciudadanas han solicitado medidas complementarias, como regulaciones a precios máximos en sueros orales y supervisión estricta a cadenas de distribución para evitar abusos.

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