Anna Wintour deja su cargo VOGUE

Anna Wintour decidió dejar ese cargo

Después de 37 años de ser la jefa de Vogue en Estados Unidos, Anna Wintour deja su cargo VOGUE, aunque va a seguir trabajando en la parte internacional de la revista y en otros proyectos grandes, su salida marcó un antes y un después en la industria de la moda.

Para muchas personas, ella fue la cara de Vogue durante décadas, y también una figura súper importante en el mundo de la moda. Este texto habla sobre lo que ella logró, por qué su salida es importante, y cómo esto refleja los cambios que están pasando en la moda actual.

 

Una época marcada por lo exclusivo

Desde que Anna Wintour llegó a Vogue en 1988, la revista cambió por completo. Ella logró combinar la moda de lujo con lo que estaba pasando en la cultura pop, y eso hizo que Vogue se volviera un referente en la moda internacional. En vez de poner solo modelos, empezó a poner a famosas como Madonna, Rihanna o Michelle Obama en la portada. Eso rompió con lo que se venía haciendo y ayudó a que más personas se interesaran en la revista, no solo los expertos en moda.

Pero también hay que decir que esa etapa tuvo un lado no tan padre: se mostraba un solo tipo de belleza. Mujeres muy delgadas, en su mayoría blancas, con ropa carísima que muchas personas no pueden pagar. La moda que presentaba Vogue se veía como algo muy lejano, muy exclusivo.

Anna fue quien armó esa visión. Era muy estricta y tenía un estilo de liderazgo fuerte. Gracias a eso, la revista siempre se mantuvo con una imagen impecable, pero también la criticaron por ser muy cerrada, fría, y por no incluir a tiempo temas importantes como la diversidad, el medio ambiente o los distintos tipos de feminismo.

Aunque en los últimos años sí cambió un poco, su estilo sigue estando muy ligado a la idea de que la moda es algo elegante, poderoso y medio inaccesible.

Un cambio necesario en una industria que está cambiando

Lo que está pasando con Anna Wintour no se puede entender sin ver cómo ha cambiado el mundo de los medios y cómo la moda también se está transformando con las nuevas plataformas digitales. Las revistas en papel ya no son lo que eran antes. Ahora la gente consume moda desde Instagram, TikTok o YouTube. Ya no todo pasa por las grandes pasarelas o las revistas de siempre. Hoy cualquiera con buen gusto y un celular puede mostrar estilo, crear contenido y llegar a miles o millones de personas.

“He descubierto que mi mayor placer es ayudar a la próxima generación de editores apasionados en revolucionar el sector con sus propias ideas”, La empresa que publica Vogue, Condé Nast, se dio cuenta de eso y desde hace unos años está cambiando su forma de trabajar. Por eso, ahora no va a haber un solo editor en jefe en Vogue US, sino un equipo que trabajará de forma más global y moderna. Anna parece haber entendido que es momento de dejar espacio para nuevas voces, con ideas más actuales y conectadas con lo que está pasando hoy.

El legado de una mujer que marcó la moda

Aunque a Anna la han criticado por muchas cosas, nadie puede negar lo mucho que hizo por la moda. Gracias a ella, diseñadores como Alexander McQueen, Marc Jacobs o John Galliano se volvieron conocidos. Ella fue clave para definir la moda contemporánea. También convirtió la Gala del Met en el evento más importante de la moda, donde se mezclan el arte, la cultura y la filantropía (o sea, ayudar a buenas causas).

Además, fue una de las primeras personas en combinar moda con política. Entrevistó a presidentes, habló de temas sociales importantes, y puso a mujeres fuertes en la portada de Vogue, mostrándolas como verdaderos íconos.

Aunque ya no estará al frente de la edición de Vogue US, Anna va a seguir trabajando en la parte internacional de la revista y en eventos como Vogue World. Ya no será la jefa que decide todo, pero todavía tiene un lugar importante desde donde puede seguir aportando.

Anna Wintour deja su cargo VOGUE en Estados Unidos no solo es el fin de una etapa, también es una señal de que la moda está cambiando. Ahora se busca incluir más tipos de cuerpos, culturas, géneros y estilos, y eso necesita nuevas voces y nuevas formas de contar las cosas. Anna fue clave para llevar la moda a otro nivel.

Ella abrió muchas puertas, pero también dejó algunas cerradas. Tal vez lo mejor de su salida es que nos deja la oportunidad de imaginar una moda más cercana, más real y más conectada con el mundo actual. Sin duda, aunque Anna Wintour deja su cargo VOGUE, su huella es enorme, pero el futuro de Vogue y de la moda ahora depende de las nuevas generaciones.

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