Cruz Azul atraviesa una semana decisiva y llena de presión. El equipo no solo disputará las semifinales del Apertura 2025, sino que también debe preparar el viaje para la Copa Intercontinental que se disputara el próximo 10 de diciembre en Qatar. Con tan poco tiempo entre partidos, La Máquina llega a esta fase con un calendario que exige al máximo.
El duelo de ida ante Tigres se jugará este miércoles en el Estadio Olímpico Universitario, un escenario en donde el equipo celeste tiene ventaja, pues al ser su casa provisional conoce mejor el terreno de juego y ademas de que la presencia de la afición será primordial para este partido. La serie cerrará el sábado en el Estadio Universitario, donde los felinos suelen volverse más peligrosos y donde Cruz Azul buscará dar el golpe definitivo rumbo a la final.
A este ritmo tan apretado se sumo una baja que pesó fuerte: Kevin Mier quedó fuera por varios meses tras la dura entrada de Adalberto Carrasquilla en el partido contra Pumas. Su ausencia cambia por completo la planificación, pues el portero era una pieza clave tanto en atajadas como en la salida del equipo desde el fondo.
Con esta situación, el cuerpo técnico de Nicolás Larcamón ha tenido que ajustar la estrategia y administrar cuidadosamente la carga física del plantel. Jugadores como Antuna, Huescas, Ditta y Cárdenas han acumulado minutos importantes, por lo que cada día de recuperación es vital para llegar en buenas condiciones a la semifinal.
A pesar de todo, Cruz Azul mantiene la tranquilidad y la confianza en su estilo de juego. El equipo ha demostrado carácter en momentos complicados y sabe que esta es la clase de pruebas que marcan a los contendientes. La Máquina llega con desgaste, sí, pero también con la determinación de competir hasta el final.

